Doctorado en Agronomía

LENCINAS, María Vanessa.
"Biodiversidad en el bosque productivo de Nothofagus pumilio y sus ambientes asociados en Tierra del Fuego."
Director: Carlos A. Busso.

RESUMEN
Los bosques de Nothofagus pumilio son el ecosistema dominante en Tierra del Fuego, y albergan una escasa biodiversidad comparada con otros sistemas boscosos. El manejo forestal que se aplica produce pérdida de especies y cambios en el ecosistema, pudiendo alterar su estabilidad. El estudio de estos impactos se ha centrado en los Bosques Productivos, ignorándose la importancia de los sectores “no productivos” o Ambientes Asociados, con los que están íntimamente relacionados. Asimismo, se carece de información sobre dichos ambientes y se desconocen las particularidades respecto de su estructura forestal, factores ambientales, composición específica y organización. El objetivo de esta tesis fue analizar la estructura forestal, las plantas del sotobosque, los insectos y las aves en Bosques Productivos y Ambientes Asociados. Este estudio permite profundizar el conocimiento sobre estos ecosistemas, y las características biológicas y ecológicas de las especies que los habitan. Por otra parte, constituye una herramienta para la planificación en la conservación de la biodiversidad y la optimización del manejo forestal.
El muestreo se realizó en la zona central de la isla Grande de Tierra del Fuego sobre seis ambientes diferentes: dos Bosques Productivos (bosque de N. pumilio en terreno plano con exposición norte y otro en altitud de media ladera de exposición sur) y cuatro Ambientes Asociados (borde de bosque de N. pumilio con pastizales, bosques de N. antarctica, bosques en humedales y riberas de arroyos dentro de Bosques Productivos). Los muestreos se realizaron en tres épocas del año para registrar posibles variaciones estacionales. Se caracterizó la estructura horizontal y vertical del bosque mediante variables dasométricas y modelos biométricos. Se identificaron las especies de plantas superiores, pteridofitas y morfoespecies de briofitas del sotobosque. Se midió cobertura, densidad y biomasa. Por otra parte, se realizaron capturas de insectos adultos móviles epigeos mediante un sistema de trampeo de alto espectro en gradientes verticales, discriminando las morfoespecies a nivel de orden y familia. Las aves se muestrearon mediante parcelas de avistaje por puntos de tamaño variable, caracterizando las especies por el horario de observación (amanecer o atardecer).
Se evaluó la eficiencia de los diseños de muestreo de acuerdo al número de parcelas, número de especies muestreadas, épocas de muestreo, horarios, ambientes y gradientes verticales, considerando cada grupo estudiado. En el caso de las aves, se desarrolló una nueva metodología para el cálculo de la densidad, total e individual, que se adapta a distintos tipos y estructuras forestales. Se realizaron análisis estadísticos univariados paramétricos y no paramétricos, y multivariados de clasificación y ordenamiento, que se utilizaron para comparar los ambientes y establecer relaciones entre los mismos. Por otra parte, se realizaron análisis de frecuencia y de índices de abundancia, constancia y diversidad (alfa, beta y gama).
Los Bosques Productivos presentaron una alta acumulación de volumen (más de 500 m³/ha) y elevada cobertura de copas (97-98%), creciendo en las mejores calidades de sitio. En los Ambientes Asociados estas características fueron variables. En los bordes de bosque de N. pumilio y pastizales, así como en las riberas de arroyos, la estructura forestal fue muy similar a la de los Bosques Productivos. En los bosques de N. antarctica y en el humedal la acumulación de volumen fue menor (280-310 m³/ha), presentando una altura de dosel más baja, y generalmente más abierta (76-93%). Estas diferencias generan distintas condiciones ambientales, presentando una gran variedad de microambientes.
Con los datos de diversidad y cantidad (biomasa o abundancia) de los grupos estudiados, a través de la estadística descripta, se diferenciaron tres grupos de ambientes: Bosques Productivos, Bordes de Protección (borde de bosque de N. pumilio con pastizales y bosques de N. antarctica) y Ambientes Húmedos (bosques en humedales y riberas de arroyos). Estos se asemejaron por poseer una diversidad similar, que puede asociarse a sus características y funciones ecológicas antes que a la estructura forestal.
La diversidad de plantas del sotobosque fue baja (36 especies de dicotiledóneas, 17 de monocotiledóneas, 2 de pteridofitas y 23 morfoespecies de musgos y hepáticas). En los Bosques Productivos se identificó un 53% de la riqueza total, destacándose las dicotiledóneas, y observándose la presencia de varias especies exóticas. Los Ambientes Asociados presentaron mayor riqueza y biomasa (78 especies y morfoespecies, 965 kg/ha promedio) que los Bosques Productivos (41 especies y morfoespecies, 446 kg/ha), siendo la cobertura de la vegetación mayor en el humedal (51%). Los Ambientes Húmedos presentaron una gran biomasa de dicotiledóneas, seis veces mayor que los Bosques Productivos. En los Bordes de Protección fueron más importantes las monocotiledóneas, con varias especies propias de los pastizales. La regeneración de N. pumilio fue abundante, formando un banco de plántulas dentro del sotobosque, de mayor biomasa y densidad en márgenes de arroyos, o donde el dosel arbóreo fue más abierto. En contraposición, el bosque de N. antarctica presentó escasa regeneración. Gran parte de la riqueza observada (42%) se distribuyó en los tres grupos de ambientes definidos, no encontrándose especies de plantas del sotobosque en forma exclusiva en los Bosques Productivos.
La diversidad de insectos capturada fue más alta que en los otros grupos de organismos estudiados (231 morfoespecies, 12 órdenes y 60 familias identificadas). La riqueza y la abundancia variaron con la estación de crecimiento, y a lo largo de la estructura horizontal y vertical del bosque. Los dípteros fueron los más diversos (36% de la riqueza total) y los lepidópteros los más abundantes (45% de la captura total), seguidos por himenópteros y coleópteros. En conjunto éstos aportaron el 92% de la riqueza y el 99% de la abundancia. El 80% de la riqueza se encontró en los Bosques Productivos, y si bien una gran parte fue compartida por todos los ambientes (39%), éstos ofrecieron mejores condiciones para sustentar a una alta proporción de especies exclusivas (42 morfoespecies), principalmente de dípteros (14 morfoespecies), himenópteros (13 morfoespecies) y coleópteros (8 morfoespecies). Estos órdenes constituyen indicadores potenciales para el estudio de la pérdida de hábitat debido al manejo forestal. La utilización de morfoespecies permitió evaluar a los insectos que poseen un desarrollo sistemático incompleto, brindando información de distribución y requerimientos de hábitat, antes de haber sido descritas taxonómicamente.
En cuanto a las aves, el 63% de la diversidad total (24 especies en los ambientes boscosos) fue observado en los Bosques Productivos, siendo mayor en los Ambientes Asociados (18 especies) por las mejores ofertas alimenticias y condiciones de hábitat. Ninguna especie muestreada es endémica para Tierra del Fuego. Con excepción de Buteo polyosoma y Accipiter bicolor, que se encontraron en una densidad muy baja en los Bosques Productivos, el resto de las especies estuvieron bien representadas en los Ambientes Asociados. Los paseriformes fueron los más diversos (67% de las especies), con mayor densidad en todos los ambientes (entre 4 y 48 ind/ha), y predominaron en los dos horarios de observación. Las rapaces no incrementaron su número durante el atardecer.
Los resultados obtenidos indican que todos los ambientes estudiados son reservorios potenciales de diversidad, destacándose la importancia de los Ambientes Asociados para las aves y las plantas del sotobosque, desde donde podrían recolonizar los Bosques Productivos ante una eventual alteración de sus poblaciones por parte de un manejo forestal intensivo. De esta forma, no solo protegerían a las especies compartidas con los Bosques Productivos, sino también a aquellas que se presentan en forma exclusiva en los Ambientes Asociados. El valor de los Bosques Productivos es solo marginal para la conservación de las plantas del sotobosque y aves, pero son irremplazables para la conservación de muchas especies de insectos. Estos son los organismos más vulnerables a las pérdidas de hábitat que genera el manejo forestal, siendo importante preservar sectores prístinos en los mismos para mejorar su capacidad de conservación.

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